#01 Algún día hay que empezar
Esa chispa de inspiración no es magia. Es presencia. Es hacer. Es aquí. Es ahora.
5/8/20241 min read


Llegó ese día.
Por más que me pesen el síndrome del impostor, el perfeccionismo y la vergüenza… acá estoy.
Este espacio no es una obra maestra. Es simplemente el comienzo de algo que vengo postergando una y otra vez.
Hace años que me hago la misma pregunta: ¿quién soy?
Tengo una leve sospecha, pero nunca me di el tiempo de explorar. Mucho menos de activar mis ideas y crecer con ellas. Me escondo en mi cueva, me hago chiquita, y todo queda encerrado entre cuatro paredes.
Pero me cansé.
Me cansé de leer:
“Tu perfil no encaja con lo que estamos buscando”.
¿Cuántos rechazos puede aguantar una persona?
Mejor dicho: ¿cuántos rechazos estamos dispuestos a aguantar antes de actuar?
Después de incontables rechazos, me cansé.
No quiero seguir en la rueda del hámster: esa sensación de correr sin llegar a ningún lugar. Quiero salir de ahí.
Quiero ser libre. Quiero expresarme, mostrarme tal cual soy, reconocerme en esa versión de mí y sentirme bien por simplemente ser.
No sé exactamente en qué se va a transformar este espacio. Y eso también me da miedo.
Pero sí sé algo: lo voy a intentar.
No quiero quedarme con la duda de qué habría pasado si me animaba.
Ideas no me faltan. Lo que importa ahora es hacer.
Hacer espacio.
Hacer lugar.
Hacer visible eso que durante tanto tiempo quedó adentro.
Porque, en el fondo, de eso se trata todo esto: de mirar distinto, de dar forma a lo imaginado y de acercarme, poco a poco, a una vida más mía.
Macarena
